TallerCé Coop: "Singer-songwriters Workshop Co-op"
Nombre: Taller de Cantautores, Coop (tallerCé,coop) / "Singer-songwriters workshop Co-op"
Incorporación: 23 de noviembre de 2003
Miembros: 17 incorporadores. Actualmente 43.
Actividad: Industria musical (producciones artísticas y musicales, estudio de grabación, escuela y talleres de arte, salas de ensayo, café teatro ("lounge").
Ubicación: San Juan, Puerto Rico (Calle Robles 55 Rio Piedras PR, 00925)
URL: www.tallerce.com,
http://cdbaby.com/cd/tallerce,
http://cdbaby.com/cd/tallercemusic1, http://cdbaby.com/cd/tallercemusic2, http://cdbaby.com/cd/tallercemusic3, http://cdbaby.com/cd/tallercemusic4
Teléfono: 787-764-2400
Presidente de Junta Directiva:
José Julián Ramírez
josejulian@tallerce.com
787-922-8240
Principal Ejecutivo:
Javier J. Hernandez Acosta
jhernandez@tallerce.com
787-396-9118
Historia de la cooperativa:
Nuestra cooperativa está compuesta por un grupo de cantautores y artistas que nos hemos organizado para desarrollar empresas culturales donde los propios artistas somos dueños. Hemos desarrollado un sello disquero, promocionamos nuestros artistas, producimos eventos, ofrecemos talleres educativos, una escuela de arte, alquilamos salas de ensayo y hemos abierto un café teatro que sirve de plaza de trabajo para nuestros integrantes y artistas independientes de todas las disciplinas. Nuestro interés es fomentar la diversidad cultural y contribuir a la sociedad abriendo un espacio de entretenimiento creativo e inteligente que promueva el modelo cooperativista como salida económica para los colegas. En el negocio del arte y la música, Taller Cé ha sido creado para estar del lado de los artistas.
Contexto:
Entendiendo que ni el gobierno ni la empresa privada han sido capaces de vertebrar políticas que no subestimen el capital cultural y valoren la capacidad de los artistas para hacer rodar la rueda dentada que produce millones de dólares para la industria del espectáculo, fue que en el año 2003, poco más de un puñado de cantautores/as que veníamos haciendo un trabajo autogestivo (provocados por un taller para cantautores que habíamos recibido en el Instituto de Cultura Puertorriqueña) tomamos la determinación de fundar una cooperativa cultural: quizá la primera cooperativa de cantautores en Puerto Rico y el mundo.
Pero, ¿y por qué era necesario cooperativisarse? Existen tres razones estratégicas. En primer lugar, el cooperativismo, como sistema económico comprometido con el bienestar social y la calidad de vida une la filosofía de igualdad y solidaridad que inspiraban los movimientos de justicia social, con un espíritu democrático que provee para que el individuo sea reconocido y pueda congregarse en grupos de interés comercial. Una cooperativa, a diferencia de una organización sin fines de lucro, no puede descansar en la beneficencia y la limosna. Además se rige por leyes que le exigen ser democrática y participativa. Nuestro país no es rico y por ende los artistas no podemos depender por entero del un Instituto de Cultura o de propuestas gubernamentales para subsistir. Hay que comenzar a hacer las cosas por cuenta propia.
En segundo lugar, una cooperativa de compositores que actúe como casa disquera o productora artística gremial tendrá siempre la tendencia a fallar en beneficio de los autores. Por mucho tiempo las casas discográficas han estafado a autores pagándoles con migajas el fruto de su trabajo. Nos enorgullecemos de haber creado una de las licencias por derechos de reproducción fono-mecánica más progresista que haya inventado casa disquera jamás.
Por último, el cooperativismo, a diferencia de cualquier otro negocio lucrativo (cines, galerías, restaurantes, entre otros), tiene la posibilidad de utilizar su plusvalía para desarrollar el arte. Por sobre todas las cosas, el éxito económico de una cooperativa de artistas se invertirá en desarrollar el arte y la canción. De esta manera, las ganancias de esta empresa contribuirán al desarrollo auto-sustentable de los socios, y de nuevos y talentosos cantautores/as.
El Taller de Cantautores.Coop está para apoyar el arte, porque el arte y la cultura restablecen el tejido social. Como artistas, también somos comunicadores, y nuestro reto es lograr transmitir un mensaje de colaboración ciudadana y cooperativista. En un mundo regido por la información, la integración de los esfuerzos de comunicación social es imprescindible para que el cooperativismo sirva de modelo político y económico. Yo estoy convencido de que el cooperativismo, en coordinación con la sociedad civil, es el único camino transitable hacia un nuevo orden mundial alternativo. Para lograrlo, tenemos que integrar una amplia gama de cooperativas culturales. Esta es la primera de entre una red de cooperativas de artistas y comunicadores en Puerto Rico.
Visión y metas
Las agencias gubernamentales cada vez se muestran más incapacitadas para promover la diversidad artística y cultural. Por otro lado, el trabajo artístico está cada vez más sujeto a las estrategias del marketing y a los vaivenes de los mercaderes del entretenimiento. Queremos demostrar que los que somos autores de nuestras obras debemos tener la autoridad sobre el manejo de nuestras carreras y que en la industria cultural los que tienen la última palabra son los trabajadores de la cultura, y no a la inversa. Taller de Cantautores se funda como una empresa cooperativa, que asegure la participación económica y democrática de sus miembros, al tiempo que nos sirve para impulsar cualquier proyecto creativo que contribuya de forma dinámica a la constante evolución de nuestra cultura.
El 1ro de octubre de 2005 abrimos el primer café-teatro cooperativo de Puerto Rico. La acogida ha sido fenomenal y estamos convencidos de que contribuiremos positivamente al desarrollo cultural de Río Piedras, pueblo donde nos hemos ubicado. Nuestra localización está a dos cuadras del Departamento de Música de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras; a dos cuadras de la estación del tren y muy cerca de los centros comerciales del casco urbano riopedrense.
En el Taller Cé nos hemos propuesto crear un espacio con una oferta cultural permanente. Aunque ya abrimos, seguimos haciendo mucho trabajo voluntario para que el espacio provea para la proyección de trabajos fílmicos independientes, y permitir que cada pared sirva para la exposición de arte. Actualmente contamos con un escenario de módulos adaptables de más 16 pies de ancho, camerino, luces frontales y laterales, sonido amplificado y capacidad para grabar hasta 16 canales en vivo. Nuestra cantina ofrece las bebidas favoritas del consumidor y pronto estaremos ofreciendo comidas livianas.
Nuestros fines y propósitos son los siguientes:
- Trabajar unidos para brindar bienes y servicios al público.
- Fomentar la cultura y el quehacer artístico.
- Promover el crecimiento continuo de cantautores para que logren capacitarse y profesionalizarse.
- Establecer o actuar como casa editora, productora de eventos, editorial, productora de material educativo, distribuidora fonográfica (sello disquero), agencia de relaciones públicas, escuela de música, servicios de producción musical y cualquier actividad económica vinculada a la industria cultural.
- Establecer teatros, café teatros, tiendas de discos, oficinas administrativas, estudios de grabación, centros de recursos musicales y de referencia, librerías, bibliotecas, servidores, y cualquier recurso o negocio vinculado a la industria cultural.
- Realizar actividades de colaboración artística y contratos con entidades con y sin fines de lucro con el objetivo de actuar unidos para brindar y recibir servicios.
- Contribuir a la calidad de vida de la comunidad en general.
- Proveer recursos de orientación legal y adiestramiento en asuntos administrativos relacionado con la industria cultural.
- Proveer los medios para facilitar que cada cantautor(a) pueda realizar sus producciones de forma independiente y realizar presentaciones en conciertos y medios de comunicación para dar a conocer el trabajo musical de los socios.
- Comprar o alquilar bienes, servicios y propiedades para desarrollar cualquier empresa que la Junta Directiva estime necesaria para el progreso de la cooperativa.
- Proveer a los socios cubiertas de seguros grupales y servicios que promuevan la calidad de vida.
- Alquilar parte de las facilidades cuando las actividades propias de la cooperativa así lo permitan.
- Cooperar en las actividades afines con nuestros propósitos que sean promovidas por el Movimiento Cooperativo y que tiendan a nuestro desarrollo y al desarrollo integrado del Movimiento Cooperativo.
Comienzos de la cooperativa
El Taller de Cantautores comenzó así. En el principio fueron ocho (8) integrantes. Todo surgió cuando el cantautor Roy Brown y el señor Alberto Suárez de la oficina de Promoción Cultural en los Pueblos del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), tuvieron la iniciativa de realizar un taller para cantautores jóvenes de todo Puerto Rico entre los meses de marzo y junio del año 2001. Después de una audición, estos jóvenes recibieron reuniones semanales donde disfrutaban la oportunidad de intercambiar sus trabajos y compartir ideas e inquietudes artísticas.
Luego de tres meses, cada participante logró grabar un tema original en un disco compacto de demostración. Sin embargo, el mayor logro de este taller fue, que adquirió vida propia. Aquél espectro de cantautores aficionados que se sentaban en círculo para cantar su vicio más creativo, tuvo el deseo de profesionalizarse. Entonces se convirtió en el Taller de Cantautores.
Apenas un año después el Taller de Cantautores había tomado la iniciativa de atraer a otros cantautores jóvenes y expertos en el terreno de la música. Desde entonces han compartido en charlas y tertulias artistas y figuras de la industria musical como Ignacio Peña, Frank Ferrer, Carlos Losada, Jorge Medina, Roberto Figueroa, Mike Rivera, Javier y Naabel (Vivanativa), Raúl Gorrás, Welmo, Tito Auger (Fiel a la Vega), Luis Díaz, Adeán Cabán, entre otros.
Tanto apoyo debía manifestarse y el Taller de Cantautores se lanzó a realizar su primer recital en octubre del 2001 en el Convento de los Dominicos. Le siguieron recitales musicales en el Corralón de San José y en el Nuyorican Café. Durante el año 2002 el Taller de Cantautores realizó más de 15 conciertos, 24 charlas y talleres, y más de 30 entrevistas para radio y televisión.
Para lograr un desempeño más eficiente el Taller pasó por otra transformación. El Taller de Cantautores, Inc. vino a ser la personalidad que asumieron estos jóvenes cantautores. Como corporación sin fines de lucro estos cantautores desarrollaron propuestas endosadas por el Instituto de Cultura Puertorriqueña y la Oficina de Asuntos de la Juventud. Recibieron el apoyo de Radio Universidad, WIPR y la Administración de Fomento Cooperativo al tiempo que se solidarizaron con causas ambientales como la del Bosque Urbano de San Patricio, el pacifismo, el movimiento cooperativo y el apoyo a las personas con impedimentos físicos.
Desde entonces recibieron el aval de profesionales y artistas como David Rodríguez, Ana Rosa Santiago, Rodolfo Barreras, Millo Torres, Gabriel Ferri, Mayra Santos, Néstor Salomón, Danny Rivera, Orfeón San Juan Bautista, Papo Gely, Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Pedro Guerra, Pedro Adorno (Teatro Agua, Sol y Sereno), Willie Rodríguez (Cultura Profética), Alfonso Maya, Rocco (Maldita Vecindad), Ismael García, Zoraida Santiago, El Taller Musical Retablo, entre otros. En el 2003, el Taller de Cantautores, Inc. compartió su escenario y produjo espectáculos para otros cantautores. Hoy por hoy, más de 100 cantautores, músicos y poetas jóvenes se han visto beneficiados por las actividades artísticas y educativas del Taller de Cantautores; más de mil personas han escuchado su música en recitales y conciertos. ¿Cómo perderse un espectáculo donde se conglomeran los mejores exponentes de la nueva generación de cantautores en Puerto Rico?
En una visita que les hicieran Danny Rivera y el músico, productor y arreglista Papo Gely, el Taller de Cantautores (en adelante Taller Cé) experimentó un nuevo giro. Gely, quien también fuera productor de Menudo, decidió apostar todas sus fichas por estos cantautores llenos de entusiasmo: cantautores que habían logrado superar su propia individualidad artística para mantenerse unidos compartiendo un mismo escenario. ¿Quién diría que ese espíritu de fraternidad fuera la clave para hacer viable, económicamente, la primera producción discográfica del Taller Cé?
Fue entonces cuando la comunidad budista del Centro Zen de Puerto Rico nos permitió levantar un estudio de grabación emergente en sus facilidades en el barrio Caimito de San Juan. Bajo la guía de un paciente Papo Gely, este grupo de jóvenes experimentó esta nueva dimensión de la creación artística: el estudio de grabación. Aunque ya algunos habían tenido la experiencia, esta fue sin duda otra actividad enriquecedora con la que se abrió una nueva esfera de colaboración artística entre los integrantes. "Si la falta de recursos nos impide grabar un disco individualmente, entonces grabamos discos colectivamente". Sin lugar a dudas esta fue la clave.
Ya para entonces el espíritu cooperativista se apoderaba de los corazones de estos artistas que aspiraban a conformar la primera cooperativa de cantautores en Puerto Rico. Ese mismo espíritu inspiró a cantautores y músicos de países hermanos (Argentina, Colombia, Cuba, España y México) que han hecho del Taller Cé un hogar musical. Esa colaboración también se extiende a las demás ramas del arte, porque fueron las propias ilustraciones de Dave Buchen las que inspiraron el nombre de su primera producción: Bestiario.
En el año 2004 y 2005, después de incorporarse como cooperativa cultural, el Taller de Cantautores Coop. (tallerCé.coop) lanzó los discos Bestiario II & III que conglomeraban la participación de 17 artistas y 33 canciones. La autogestión que se generó del trabajo colectivo que produjo estas compilaciones brindó la madurez necesaria para que el colectivo estableciera sus instalaciones en un espacio más amplio. Fue entonces que el tallerCé.coop encontró un terreno fértil en la ciudad universitaria de Río Piedras.
Desde agosto de 2005 el Taller de Cantautores Coop alquiló un edificio en el número 55 de la calle Robles en Río Piedras con el fin de crear un café teatro, salas de ensayo, estudio de grabación, escuela de artes, tienda y centro de recursos artísticos y de referencia que brindaran la infraestructura necesaria para que artistas independientes con obras originales encontraran un espacio de apoyo a su trabajo.
Gracias a este esfuerzo y a la ayuda y apoyo de decenas de socios, colaboradores, vecinos, amigos del tallerCé.coop, trabajadores de la cultura y cooperativistas, hemos comenzado a construir un sueño que día a día va cifrándose nuevas metas y venciendo viejos obstáculos con el fin de levantar un espacio para el arte que atesora la calidad de vida.
Estructura organizativa
Nuestra Junta Directiva está conformada por siete (7) directivos elegidos anualmente en asamblea. Nuestra Junta es el organismo que crea la política administrativa de la empresa y supervisa al administrador de la cooperativa. El comité de supervisión está constituido por tres (3) miembros que realizan una fiscalización interna. También, contamos con un comité de educación que se encarga de identificar áreas que deben ser fortalecidas por medio de la educación cooperativa y artística a nuestra matrícula. La Ley General de Sociedades Cooperativas de Puerto Rico rige la organización interna de la cooperativa. No obstante, aunque nuestra asamblea ordinaria se celebra anualmente, realizamos foros y reuniones frecuentes con la matrícula y miembros de la comunidad que nos permiten identificar necesidades y posibles soluciones a los problemas con los que nos enfrentamos diariamente.
En los inicios de nuestra cooperativa hubo mucho trabajo voluntario que continúa ofreciéndose principalmente por parte de los directores y colaboradores del tallerCé. Con el tiempo hemos logrado abrir posiciones de trabajo permanentes que nos permiten descargar parte del trabajo administrativo y gerencial. Aún así, en muchas ocasiones se producen espectáculos artísticos sin remuneración alguna por parte de algunos miembros de nuestra matrícula. Estos actos artísticos nos permiten allegar fondos que se destinan al fondo de capital común.
Vínculos con la comunidad
Nuestra cooperativa tuvo su primera sede en el barrio Caimito de San Juan, una zona rural donde establecimos nuestro primer estudio de grabación. En el año 2005 nos mudamos a Río Piedras, una zona urbana de la capital que alberga el primer centro docente del País: la Universidad de Puerto Rico. Río Piedras es un pueblo que ha sufrido embates del deterioro urbano y tallerCé,coop se ha incorporado a la articulación ciudadana que lucha por mejorar el centro del pueblo. Junto a comerciantes, residentes y grupos religiosos, tallerCé ha contribuido a mejorar la calidad de vida del centro urbano trayendo actividad cultural diversa que se nutre de la participación de los estudiantes jóvenes de la universidad.
Planes futuros
Queremos crear una cadena de producción, difusión y distribución del trabajo artístico. Para ello tenemos un estudio de grabación, sala cultural y nos movilizamos para establecer redes de apoyo, colaboración y solidaridad entre organizaciones afines con las que podamos exponer, difundir y distribuir nuestros trabajos por todos los medios al alcance. Poseer un espacio también nos permite establecer intercambios artísticos con otros países ya que cualquier artista que venga a Puerto Rico invitado por Taller Cé sabe que cuenta con un espacio seguro de exposición.
Lecciones aprendidas
Como organización joven compuesta en un principio por jóvenes hemos aprendido que es importante abrirse camino por cuenta propia sin esperar por la asistencia gubernamental o privada. La base de nuestra empresa fue la rueda musical como espacio para compartir nuestros anhelos, aspiraciones y composiciones. Estos espacios de encuentro son vitales para el desarrollo de una plena actitud democrática y participativa.
No obstante, la alta reglamentación y burocracia gubernamental que regula las empresas cooperativas en nuestro País obligan al liderato de las cooperativas a abocarse a tareas administrativas que en muchas ocasiones desvían el fin primordial de la organización. Es por eso que debe gestarse una red eficiente con otros grupos cooperativos para ayudarse mutuamente y ejercer presión al gobierno cuando éste ahoga a los socios de la cooperativa con sus requisiciones legales.
Hay que reconocer que el cooperativismo es una filosofía de organización que debe practicarse antes de asumir la personalidad jurídica que impone la ley. El cooperativismo, es en cierta forma, el arte de la organización política y económica de una empresa que aspira a ser democrática, autogestionada y participativa. Culturalmente tenemos una tendencia a la organización lucrativa y salir de esa programación precisa de esmero y una verdadera voluntad de solidaridad y ánimo de privilegiar el colectivo por encima del individuo. Taller Cé, Coop es la primera cooperativa cultural en más de 35 años en Puerto Rico. Además, fue fundada por jóvenes convencidos de que solos y aislados no se puede crear una transformación de la industria del entretenimiento para que sea una más justa y equitativa. En el camino hemos encontrado obstáculos, pero la alegría y esperanza que hemos dado a otros artistas y trabajadores de la cultura vale la pena de tan arduo esfuerzo.
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